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Desayunos Esade con Oriol Vila, ex CEO y miembro del consejo de administración de Holaluz

El encuentro reunió a la comunidad alumni en torno a una conversación honesta sobre emprendimiento, liderazgo y las distintas etapas de crecimiento de una compañía
Oriol VIla

En el marco del Startup Day, Esade Alumni celebró una nueva sesión de los Desayunos Esade en el campus de Esade Madrid, con la participación de Oriol Vila, cofundador, ex CEO y miembro del consejo de administración de Holaluz

Durante su intervención, Vila repasó el recorrido de Holaluz, una empresa nacida en 2010 con una clara vocación transformadora. “Holaluz empezó en una escuela de negocios, gracias a un Executive MBA; junto con Carlota Pi y Ferran Nogué, queríamos cambiar las cosas”, explicó. Aquel proyecto, impulsado inicialmente por tres personas, llegó a contar con 300 empleados a finales de 2021 y alcanzó un máximo de 900 personas en su etapa de mayor expansión. Un crecimiento rápido que, como el propio Vila reconoció, también conlleva tensiones y decisiones difíciles.

Tras más de una década al frente de la compañía, Oriol Vila decidió dar un paso al lado. “Yo me sentía más cómodo en los inicios y, con divergencias entre los socios, decidí apartarme”, relató. Actualmente, Holaluz se encuentra en una fase de reconstrucción tras cerrar una refinanciación bancaria y dar entrada a un nuevo inversor, adaptándose a la realidad del mercado y a un nuevo contexto empresarial. “Estamos en una fase de reconstrucción”, señaló, poniendo el foco en la necesidad de reajustar expectativas después de un crecimiento tan acelerado.

Oriol Vila

Decisiones clave y gestión

Uno de los ejes centrales de su intervención fue el propósito como motor estratégico. “Nosotros pensábamos que el mundo se podía mover con energías 100 % renovables”, recordó, subrayando que tener un propósito claro “sirve para tomar decisiones difíciles y para contratar talento, entre muchas otras cosas”. En su experiencia, el propósito actúa como “un faro al que seguir independientemente de dónde estés”, pero solo funciona si se comunica de forma constante y coherente. “Comunicar nuestro propósito fue clave, tanto interna como externamente”, afirmó.

Junto al propósito, Vila destacó la cultura corporativa como uno de los pilares esenciales para el crecimiento sostenible. “Una compañía tiene una cultura, quieras o no, y trabajarla a favor es clave”, apuntó. Para él, la cultura es el “cómo” de la organización, aquello que define la forma de trabajar y de tomar decisiones, y que resulta imprescindible: “La cultura es básica para crear un equipo que sea el motor de la compañía”, insistió.

El tercer pilar que articuló su discurso fue el autoconocimiento del emprendedor. A lo largo de sus diez años como CEO, su rol tuvo que evolucionar, y ese proceso no estuvo exento de introspección. “Aprendí a poner el foco en mí y responsabilizarme de lo que pasaba”, explicó. Vila defendió la importancia de compartir la vulnerabilidad en los equipos y de apoyarse en herramientas como el coaching y la mentoría, que, en sus palabras, “ayudan a mantenerte en el momento presente” y facilitan la toma de decisiones en entornos de incertidumbre.

En este sentido, reflexionó también sobre los límites del liderazgo fundador. “Es muy difícil que seas la mejor persona para liderar la compañía desde 0 y también para liderarla cuando es un grupo de 200 personas, porque las skills necesarias son diferentes”, afirmó. Reconoció que a muchos emprendedores les cuesta asumir que puede llegar un momento en el que no sean la persona más adecuada para seguir como CEO. “A los emprendedores nos da miedo pensar que, si no eres el CEO, entonces ¿qué haces? Pero siempre habrá un rol para ti”, aseguró.

El cuarto gran tema de su presentación fue el networking, un ámbito que Vila considera infravalorado y, a menudo, mal trabajado. “Hacemos bastante mal el networking, porque nos falta conocimiento y método”, afirmó. En su caso, reconoció que durante años lo practicó de forma inconsciente, a pesar de que conoció a sus socios y a muchos empleados clave gracias a su red de contactos. “Es un error no entrenarlo”, alertó. Para que sea eficaz, defendió que debe tener un objetivo, estar planificado y formar parte de la agenda profesional. “No se ha de dejar al azar”, recalcó.

Oriol VIla

Esta reflexión conecta directamente con su nuevo proyecto, BlaBlaNote, una iniciativa centrada en el uso de la inteligencia artificial aplicada al networking y la comunicación. “Quiero ayudar a las personas adecuadas a conectar y quiero estar allí”, explicó, sintetizando una etapa profesional en la que ha pasado de liderar equipos numerosos a acompañar a personas y proyectos desde otro lugar. Vila recordó un lema de Holaluz: “Las empresas son personas trabajando con personas para personas”, una afirmación que cobra aún más relevancia en el contexto actual de la IA.

Definido por él mismo como “padre, ingeniero industrial y emprendedor”, Oriol Vila cerró su intervención con una reflexión honesta sobre el desgaste de liderar organizaciones en crecimiento. “Yo me propongo montar algo que pueda escalar y, si no escala, tampoco me parece tan mal”, confesó. Un cierre que resumió el tono de toda la sesión: realista, cercano y alejado de los discursos triunfalistas, en una conversación que puso el foco no solo en hacer crecer empresas, sino también en saber cuándo y cómo transformarse con ellas.